El ser docente ha representado una aventura inigualable, debido a que contribuir en la formación de los alumnos para formar “nuevos y mejores ciudadanos” es una gran responsabilidad.
Recuerdo mi primer día de trabajo en el cual me dieron el programa, realicé mis apuntes, tomé mi gis y borrado… ¡tenía todo!
Me dirigí al salón de clases con gran seguridad y seriedad me enfrente. El primer día que me pare frente al grupo me temblaba todo y traté a los alumnos como los maestros me trataban a mí. Llegue y como una dictadora di ordenes y pedí respeto (ahora sé que el respeto no se pide, sino que se gana), tal y como lo hacían algunos de mis maestros. A veces me funcionaba y otras no, en ocasiones me desmotivaba porque creía que no era buena maestra, otras más me sentía satisfecha.
En un inicio aparentaba que todo estaba bajo control, aparentaba una sabiduría que no tenía, con el tiempo he ido corrigiendo errores y lo acertado perfeccionándolo.
Actualmente tengo la libertad de actuar y comunicarme con mis alumnos. Esto se deriva de la seguridad que he ganado, para reconocer mis deficiencias y atacarlas mediante capacitación.
Al identificar mis puntos a fortalecer, siendo la parte pedagógica (recordemos que me prepare para ser Lic. en Biol. Experimental, no docente), los he ido atacando mediante la capacitación constante y preparación, obteniendo como resultado: nuevas formas de enseñar, de explicar, de modificar contenidos, haciendo variado y divertido mi trabajo.
Prepararme representa contribuir y hacer mejor mi trabajo, repercutiendo en la calidad de aprendizaje de mis alumnos. De esta manera, y con la capacitación constante a nivel pedagógico, podemos ayudarles a los alumnos a comprenderse a sí mismos y a entender el mundo que les rodea.
Ahora se que como profesores debemos desarrollar actividades que sean atractivas para los alumnos, es decir, con temas que surjan de sus intereses e inquietudes y hacer un diagnostico de su conocimiento para saber de dónde partir. Hacer actividades que involucren el trabajo individual y en equipo, donde se genera la curiosidad y saber cómo engancharlo con los contenidos de la asignatura de una manera divertida. Para terminar con actividades que consoliden lo aprendido.
Es importante que durante este proceso de enseñanza-aprendizaje, exista la comunicación e interacción entre el profesor y los alumnos, alumnos y alumnos, así como de los alumnos- materiales de apoyo.
Cabe señalar que es de gran importancia la identidad del docente (habilidades y curricular oculto), es decir cada maestro es único y lo que le funcionó a uno, no es patrón para todos. Por tanto implica preparar y saber organizar la clase.
Dentro de las satisfacciones de mi trabajo se encuentran: el trabajar todos los días con jóvenes con diferentes personalidades, formas de pensar, actuar y al final de cada clase coincidir, llegar a acuerdos y respetarnos; la motivación que manifiestan; el compromiso y los cambios de actitud y aptitud que demuestran a lo largo del semestre; así como la amistad que muchos de ellos me han brindado.
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