domingo, 14 de diciembre de 2008

“Los saberes de mis estudiantes”


Por Andrea Ramírez Hernández

Actualmente nuestros alumnos están inmersos en la era de las tecnologías, ya que las conocen, saben cómo funcionan y las emplean cotidianamente, con fines de comunicación y búsqueda de información.

Las bibliotecas no representan hoy día el acceso a la información para su aprendizaje, debido a que 7 de cada 10 alumnos tiene acceso a una computadora y a internet. Con ello, la posibilidad de ingresar a un sin número de fuentes de información.
Los alumnos actuales saben perfectamente de la existencia de la tecnologías y su uso, incluso nos rebasaron ante este aprendizaje, ¡ahora resulta que nuestros alumnos nos informan de su existencia y nos enseñan a utilizarlas!

De 60 alumnos encuestados el 89% manifestó que dentro de lo que saben hacer se encuentra el navegar en internet y realizan actividades como: acceso a paginas para búsqueda de información, obtener videos, búsqueda de música en formato MP3, así como obtención de imágenes (dándole un uso de reservorio). Mientras que el 11%, menciona que solo lo emplea para bajar información.

Cabe señalar que del 89 % que emplea el internet con fines de reservorio, el 100% también lo emplea como espacio social, donde realizan actividades como: subir información, como medio de comunicación con sus amigos (correo electrónico, chat, hi 5, sónico, etc), descargar software, realizar la compra, etc.

Esto me hace reflexionar y manifestar que tenemos un gran recurso descuidado, el cual urge entenderlo y apoderarnos de él, para utilizarlo con fines pedagógicos y emplearlo en el proceso de enseñanza aprendizaje con nuestros alumnos.

Al conversar con mis alumnos, desarrollamos una estrategia para aprovechar esta herramienta tan útil. La estrategia fue diseñada para la última unidad de ecología (ecosistemas) para los alumnos de sexto semestre, la cual consiste en lo siguiente:
  • Formar equipo de tres o cuatro personas (heterogéneos).
  • Asignar un ecosistema.
  • Realizar una búsqueda del tema y anotar fuentes de consulta.
  • Con la información realizar una presentación de power point (con subtemas específicos).
  • Me deberán enviar todos sus presentaciones de power point correspondiente a cada ecosistema, con toda la información solicitada a más tardar en martes 9 de diciembre al correo ecología_andrea@live.com.mx Ej. ASUNTO: tundra_2008-B , adjuntar el archivo y escribir su(s) nombre(s).
  • Al mismo tiempo se la enviaran por este medio, a cada uno de sus compañeros de grupo, con la finalidad de que todos tengan la misma información.
  • Se eligieron a dos alumnos para supervisar que todo funcione adecuadamente.
  • Revisaran cada presentación y contestaran de manera individual, como evidencia de su trabajo, el andamio cognitivo “yo y los ecosistemas” (archivo adjunto).
  • Me enviaran su producto a más tardar domingo 14 de diciembre.
  • En clase se realizará un debate, donde un alumno será el moderador, y realizaremos el análisis de la información obtenida.


Por otro lado:

  • Formar equipos homogéneos de 5 personas
  • Realizar un bio-reportaje con una duración de 5 minutos como mínimo.
  • En el cual deberán identificar una problemática de su comunidad.
  • Realizar una investigación de campo para detectar que se está haciendo y filmarlo con su celular o el medio que ellos prefieran.
  • Con ello propongan una propuesta de solución.
  • Subir su bio-reportaje al sitio de www.youtube.com para que todos podamos obsérvalo.
  • Enviar comentario a su correo personal.

Cabe mencionar que esta información se las envié por correo electrónico, y les solicité que me enviaran un correo de enterados y solo el 72% me respondió y el 28 % restante comentó que no había recibido el correo.


Finalmente, entre ellos deberán de apoyarse para indagar y aprender a subir su video al sitio. Si algunos ya lo saben, entonces ayudar y enseñar a sus compañeros.


Como dato anecdótico, antes me asesore con un alumno y me enseño a realizar esta actividad.


No cabe duda… ¡ahora quien enseña a quien!



“Mi aventura de ser docente”


El ser docente ha representado una aventura inigualable, debido a que contribuir en la formación de los alumnos para formar “nuevos y mejores ciudadanos” es una gran responsabilidad.

Recuerdo mi primer día de trabajo en el cual me dieron el programa, realicé mis apuntes, tomé mi gis y borrado… ¡tenía todo!

Me dirigí al salón de clases con gran seguridad y seriedad me enfrente. El primer día que me pare frente al grupo me temblaba todo y traté a los alumnos como los maestros me trataban a mí. Llegue y como una dictadora di ordenes y pedí respeto (ahora sé que el respeto no se pide, sino que se gana), tal y como lo hacían algunos de mis maestros. A veces me funcionaba y otras no, en ocasiones me desmotivaba porque creía que no era buena maestra, otras más me sentía satisfecha.

En un inicio aparentaba que todo estaba bajo control, aparentaba una sabiduría que no tenía, con el tiempo he ido corrigiendo errores y lo acertado perfeccionándolo.

Actualmente tengo la libertad de actuar y comunicarme con mis alumnos. Esto se deriva de la seguridad que he ganado, para reconocer mis deficiencias y atacarlas mediante capacitación.

Al identificar mis puntos a fortalecer, siendo la parte pedagógica (recordemos que me prepare para ser Lic. en Biol. Experimental, no docente), los he ido atacando mediante la capacitación constante y preparación, obteniendo como resultado: nuevas formas de enseñar, de explicar, de modificar contenidos, haciendo variado y divertido mi trabajo.

Prepararme representa contribuir y hacer mejor mi trabajo, repercutiendo en la calidad de aprendizaje de mis alumnos. De esta manera, y con la capacitación constante a nivel pedagógico, podemos ayudarles a los alumnos a comprenderse a sí mismos y a entender el mundo que les rodea.

Ahora se que como profesores debemos desarrollar actividades que sean atractivas para los alumnos, es decir, con temas que surjan de sus intereses e inquietudes y hacer un diagnostico de su conocimiento para saber de dónde partir. Hacer actividades que involucren el trabajo individual y en equipo, donde se genera la curiosidad y saber cómo engancharlo con los contenidos de la asignatura de una manera divertida. Para terminar con actividades que consoliden lo aprendido.

Es importante que durante este proceso de enseñanza-aprendizaje, exista la comunicación e interacción entre el profesor y los alumnos, alumnos y alumnos, así como de los alumnos- materiales de apoyo.

Cabe señalar que es de gran importancia la identidad del docente (habilidades y curricular oculto), es decir cada maestro es único y lo que le funcionó a uno, no es patrón para todos. Por tanto implica preparar y saber organizar la clase.

Dentro de las satisfacciones de mi trabajo se encuentran: el trabajar todos los días con jóvenes con diferentes personalidades, formas de pensar, actuar y al final de cada clase coincidir, llegar a acuerdos y respetarnos; la motivación que manifiestan; el compromiso y los cambios de actitud y aptitud que demuestran a lo largo del semestre; así como la amistad que muchos de ellos me han brindado.

sábado, 13 de diciembre de 2008

"Mi confrontación con la docencia"


Por Andrea Ramírez Hernández

Desde pequeña pensaba que en algún momento de mi vida me dedicaría a la docencia.... ¡pero no pensé que fuera tan pronto!.
Mi profesión de origen es Licenciada en Biología Experimental, egresada de la UAM-iztapalapa en el Distrito federal. Me inicie como maestra hace cuatro años (2005), tenía seis meses que había egresado de la universidad y fui a dejar mi curricular a la dirección del plantel Cetís 29. Estaba por irme a estudiar una maestría a Querétaro, ya que había sido aceptada con beca y quería que existiera un registro en el Cetís 29 para que en años futuros (10 años o más) pudiera dar clases.
Ya tenía mis planes, y por supuesto mis maletas, y entonces recibí una llamada que cambio mi vida. Me invitaron a formar parte del equipo de trabajo del Cetis 29. Tenía que decidir entre seguir estudiando (maestría) o ser productiva (trabajar), ambas cosas formaban parte de lo que deseaba, un día me decidía por irme y otro por quedarme. La indecisión y el sueldo que me ofrecían no me agradaban del todo.
Me decidí por quedarme y lo principal elegí ser maestra. Desde el momento que estuve en la sala de maestros sentí que pertenecía ahí.
El primer día que me pare frente a un grupo me temblaba todo y traté a los alumnos como los maestros me trataban a mí. A veces me funcionaba y otras no, en ocasiones me desmotivaba porque creía que no era buena maestra, otras más me sentía satisfecha con mi desempeño. Al finalizar el semestre, el plantel hizo que los alumnos me evaluaron y al darme mi calificación obtuve buena calificación, comprendí que lo había hecho, pero que tenía que hacerlo mejor.
Recuerdo a un alumno que en la tercera semana, dando clase al grupo, dijo: Maestra no puede cambiar su forma de dar clases porque es muy aburrido. Me sentí pésimo pero no lo demostré y el grupo se le echo encima, me apoyaron. Sin embargo, mas tarde pensé en lo ocurrido, y me di cuenta que tenía un reto ¿qué hacer ante eso?, lo comente con mis compañeros y me dieron algunas alternativas, inicie con ponerle más atención, dejarle actividades de supervisión, etc. Modificó su actitud y al final su perspectiva con respecto a mí.
El ser maestra no ha sido fácil, ya que pienso que es una profesión que en la actualidad no está dignificada ante lo social y lo económico. Las condiciones en las que trabajamos no son las adecuadas, las instalaciones no abastecen con los materiales, recursos y tecnologías necesarias que apoyen, refuercen o generen los conocimientos, y qué decir de las jornadas de trabajo y los salarios tan bajos. Sin embargo, en lugar de ser motivos de insatisfacción, que en ocasiones si lo son, y con ello desmotivar nuestra tarea docente, nos vuelve creativos para resolver las adversidades.
Decidí ser maestra a nivel medio superior por que se trabaja con adolecentes que están en su búsqueda o crecimiento de su identidad profesional y personal, y los maestros de este nivel podemos ayudar o contribuir a que ellos la encuentren.
Las satisfacciones que he recibido son muchas, que van desde las acciones académicas de parte de mis alumnos al aplicar lo que han aprendido, al reconocer sus avances, al modificar sus actitudes con su autorización; hasta personales, al momento de que acuden a mí para saludarme, decirme lo que representó trabajar conmigo, es decir dejar marca en alguien.
Hoy me doy cuenta que tome la mejor decisión, ya que estoy cumpliendo con ambas cosas, solo cambie el orden.